Uncategorized

Querida Roma

Oh, Roma, eres fascinantemente detestable.

Desde incluso antes de llegar tuve la intuición que eras un desastre, bastó escuchar al funcionario de la embajada italiana en Melbourne para presagiar que eras una calamidad.

Hoy he decidido dedicarte unas palabras:

Querida Roma,

Eres hermosamente horrible. Si me pongo a pensar en lo afortunado que soy al vivir en una ciudad donde en cada metro cuadrado hay basura, ¡Se que mis amigos me envidian!, sí, vivo en Roma, donde tienes que esperar 40 minutos para el bus pase, ¡Solo 40 minutos!. Hablando de transporte público, ¿Quién necesita escaleras eléctricas en las estaciones si puedes caminar y hace ejercicio a la vez?, es más, ¿quién necesita estaciones? !si puedes caminar!, es más … ¿QUIÉN NECESITA EL METRO? SI PUEDES CAMINAR.

Roma, eres la generosidad hecha ciudad. ¿Quién necesita trabajar si puedes tener tu puesto ilegal de ropa en la calle?, nadie te joderá la vida tampoco por vender agua de forma ilegal, sacada de tus fuentes, al millardo de turistas superfluos que solo buscan una selfie para sus superfluas vidas.  ¡Pero tu generosidad no termina ahí!, hablemos de generosidad al dejar dormir a miles de inmigrantes en las calles e incluso en el Vaticano, ¿Quién necesita albergues de la cruz roja, verdad? ¡NADIE, tus calles putrefactas llenas de basura y ratas son mejores!

Roma, te has ganado un premio personal, eres la ciudad más repugnante en la que he vivido. !Felicidades!

 

Anuncios
Italia

César llega a Roma

Hace 1 año, 6 meses y 14 días aterricé en esta ciudad. Hace 560 días que he vivido como un romano más, con todos los pro y contras de esta ciudad de contrastes, de cosas hermosas y de cosas que te hacen arder la sangre.

Fue el 19 de agosto de 2017, me recibió un día caluroso, unos 30° que para mí, después de vivir los 42° en Melbourne, no era tanto, pero sí demasiado para mi vestimenta, una chaqueta, una bufanda y guantes, claro, venía del invierno del hemisferio sur al calor romano. Mi querida amiga Eli me daría alojamiento desinteresadamente (querida amiga que tengo botada, después de esto te escribo) pero sería a eso de las 8 de la noche cuando llegue de sus vacaciones en el sur, yo había llegado al aeropuerto a eso de las 11 de la mañana.

Antes de venir tuve el pecado de idealizar Roma, de verla como una ciudad de real corte europeo, con mi pensamiento de las cosas funcionaban como lo veía en los reportajes y reportes científicos, todos los grandes avancen provenían de Europa, imaginaba todo ordenado, similar a Australia pero con el bello colorido cultural que dan los edificios históricos que abundan en este continente. Pero estaba un poco errado, la primera señal fue que la compañía perdió mis maletas y por unas horas no sabíamos nada, no había información de ninguna parte, pero por arte de magia aparecieron, ok Roma, algo no andaba del todo bien. Una vez afuera del terminal cogí el bus hacia el centro de la ciudad,  el paisaje no era lo que esperaba pero que más daba, estaba en Europa, el cuarto continente que visitaba (por segunda o primera vez, ¿San Peterburgo es Europa?), pero sin duda el que esperaba fuese mi favorito. Hasta que llegué a Termini y mi idea de la limpia y ordenaba Europa comenzaba a desmoronarse. Termini en sí es un lugar caótico, el principal terminal de trenes regionales de la capital, con llegada desde los dos aeropuertos en Roma, un lugar rodeado de pobreza, basura y de delincuencia estilo europeo (carteristas), lamentablemente las únicas dos veces donde he visto robos ha sido en Termini.

Bueno, aquí estuve esperando a mi buen amigo Chip, amigo de Penpal (donde también conocí a Mariela) que por cosas del destino, estaría en Roma los primeros días de mi llegada. También era su primera vez en Roma así que nos aventuramos juntos a conocer la bella ciudad romana. Como turistas fuimos a las fontanas más emblemáticas y degustamos los platos romanos, que debo decir, son una delicia. Ya recorrido gran parte del centro histórico, decidimos volver a la maravillosa Termini, donde después de esperar llegó Eli que me vino a rescatar de aquel horrible lugar.

L'immagine può contenere: 2 persone, persone che sorridono, persone in piedi e spazio all'aperto

Una vez que me despedí de Chip, tomamos un bus hacia el norte para ir a casa de Eli.

  • Yo: Tengo que comprar el billete del autobús ¿dónde puedo hacerlo?
  • Eli: Aquí nadie paga en la noche
  • Yo: …

Con la maravillosa ducha, con el cambio de hora que no me afectaba aún y con unas ganas infinitas por una cerveza. Esa misma noche salimos a conocer Roma, nos montamos en el auto de Yanki, un amigo peruano de Eli y nos fuimos a comer a un local tipo street food, conocí el supli picante, una maravilla. Después fuimos al barrio San Lorenzo, uno de mis favoritos por su simbolismo, a tomar unas cervezas con un grupo de gente. Luego después de dar unas vueltas por la autopista llegamos de nuevo a Termini ¿Pero por qué?. Había una discoteca al lado llamada Twins, creo que ha sido la peor discoteca a la que he ido, no era mala pero creo que mi ideal europeo fue pisoteado, lo bueno es que como estaba lleno de latinos pude tomar unas cervezas, así como en casa.

Esa noche dormí como un saco de papas, nada ni nadie podía perturbarme, 52 horas de viaje, una escala en China, pasar hambre por haber perdido mi tarjeta del banco, caminar y caminar en China y en Roma, ir a un antro de mala muerte … todo eso merecía un descanso. Ya estaba en Roma, la que sería mi hogar por dos años.

Al día siguiente Eli me acompañó a la universidad, a la casa central de la Sapienza. Otra decepción… cuando llegábamos ahí, las veredas (si se pueden llamar veredas a esos senderos llenos de grietas y agujeros) estaban llenas de comerciantes ambulantes, era lo más parecido a Valparaíso y la avenida Argentina, excepto que te hablaban en italiano. Y yo en mi ser, pensaba ¿Dónde está la universidad europea que pensaba, esa con un gran campus y áreas verdes rodeada de edificios antiguos?. Bueno, después de pasar los ambulantes, dentro de la universidad parecía un poco más similar, no era igual, pero un poco, solo un poco parecido a mi idea. La cosa es que pensé que aquella sería mi facultadad hasta que tuve el primer día de clases.

L'immagine può contenere: spazio all'aperto

Mis primeras 24 horas en Roma tuvieron de todo, conocí lo peor, según yo, pero también tuve suerte de conocer a Eli que me acogió y orientó en mis primeros pasos en esta ciudad caótica.

Ya vendrá la segunda parte.

Pd: Eli te debo un monumento.

 

China

Guangzhou, amor y odio a China

Tuve que buscar en mi correo el boarding pass para recordar el nombre de esta ciudad tan peculiar. Bueno, en realidad no tiene nada de extraordinario, una ciudad china común y corriente creo, lo que me sucedió es lo que la hace peculiar.

Nessuna descrizione della foto disponibile.

Como dato, mucha gente dice “todos los chinos son iguales”, refiriéndose a cualquier persona con rasgos asiáticos. Lamentablemente esos comentarios son bastante errados y xenofóbicos. Primero, entre chinos, malasios, indoneses y tanto país exista, hay rasgos muy marcados que los diferencian; segundo, para ellos todos los occidentales somo iguales, touché.

Bueno, volviendo al relato. Ya había dejado Melbourne atrás y con eso iba camino a mi nueva vida en Italia. Pero antes debía hacer una “escala técnica” en China, de casi medio día. Ya había planificado quedarme en el aeropuerto leyendo o entreteniendome con mi laptop. No iba a ser ni lo uno ni lo otro.

Llegamos desde Melboure a Guangzhou a eso de las 6 de la mañana, al llegar al terminal nos envían hacia el sector de “inmigration” no de “transfer”, extraño. Una vez afuera nos hacen llenar las hojas de inmigración y esperar una eternidad de horas, ahí conocí a un chico italiano que iba de visita a Napoli, también un poco sorprendido con el cambio de planes. Así que ya al menos no estaba solo. Una vez pasado el control, apareció una representante de la aerolínea y nos indicó que podíamos elegir uno de los hoteles para descansar más el transfer desde y hacia el aeropuerto, todo gratis. Grata sorpresa, pero de haberlo sabido antes hubiese dejado mi ropa de baño en la mochila, porque el hotel que elegí tenía piscina y mi ropa interior no era la más adecuada para intentarlo.

Debo decir que no recuerdo el nombre del hotel pero era bastante bonito. Tenía mi habitación con una vista espectacular de la ciudad

L'immagine può contenere: cielo, grattacielo, nuvola e spazio all'aperto

Después de la ducha y una merecida siesta, tocaba almorzar, ahí empiezan los problemas. Tenía todo mi dinero conmigo (sí, algo bien estúpido que hice), pero eran solo euros, así que tocaba cambiarlos, en el hotel no tenían euros para cambiar y a duras penas, con un inglés casi inentendible, me dijeron que tenía que ir a un banco (bank, bank decía la chica de recepción). Creo que fueron 4 bancos a los que fui, “no english”, “no euros” era lo que decían. Con la esperanza perdida y con las tripas furiosas decidí usar dinero de mi banco chileno, no era mucho pero alcanzaba para poder comer algo decendete. Primero cajero que fui y el ATM se come mi tarjeta, jamás la volví a ver …

Mi segundo intento fue con mi tarjeta australiana en el McDonald del centro de la ciudad. Aparte de recibir las miradas de todos, la tarjeta no fue aceptada en la máquina para ordenar, tampoco era mucho lo que quería comprar porque solo me alcanzaba para un helado. Así que solo me dediqué a sacarme una selfie con el cantante chino del momento.

L'immagine può contenere: 1 persona, spazio al chiuso

Resignado volví al hotel. En mi mochila encontré una barra de cereal que por alguna razón olvidé. Pero fue lo único que comí en toda mi estadía. Así que estuve entre siestas y navegación de internet, que ciertamente es bien limitada (facebook y google bloqueados)… hasta que finalmente era la hora de volver. El bus llegó tarde, jah.

Ya en el aeropuerto, comunicado con el mundo. Mariela fue mi salvadora porque me traspasó 5 dólares australianos a mi cuenta (Mari, cuando te vea de nuevo te los doy). Y con eso me alcanzó para un paquete de galletas y una coca cola (no suelo tomar refrescos pero necesitaba azúcar urgente). Luego, como por arte de magia, en el terminal la aerolínea regaló galletas y bebidas… Bendito y maldito seas a la vez querida China.

Nessuna descrizione della foto disponibile.

Australia

Hasta siempre Melbourne

Después de un tiempo sin escribir, entre navidades, año nuevo y befana. Ad-portas de un mes de exámenes y ad-portas de cerrar los ojos para descansar después de dos días de trabajo matinal intenso. He decidido que ya es hora de cerrar en este blog lo que fue mi etapa en Australia. Esos 365 y un poco más en los que viví la vida de los “mates”.

Ya era marzo, el verano ya había pasado y el tiempo corría, necesitaba hacer dinero después de la granja. Volví a Melbourne, ciudad que terminé conociendo como la palma de mi mano. Necesitaba ahorrar y hacer un poco de vida social, los factores ideales para mudarme a un hostel. Como ya había estado ahí unos días hace meses, decidí volver a Melbourne Connection, ahí conocí a la primera chilena de la aventura, la Vale, también comencé a moverme en la búsqueda de trabajo gracias a un contacto de la granja, logré el objetivo a poco tiempo, ya que iniciaba a trabajar en Ryco Hydraulic, como operador logístico, un pequeño acercamiento a mi rubro profesional. Todo bien en el hostel, pero faltaba un poco más de vida, así que estuve viendo que tal eran las cosas en el hostel del frente Kingstreet Backpacker, se veía bastante bien, así que después que una noche sentí a uno de los rancios de la pieza mear en el pasillo en la puerta del dormitorio, decidí cruzar la calle.

Solo con un par de días de diferencia, nos juntamos los amigos viajeros en Melbourne, Pablo y Pablo llegaron a la ciudad.

18556324_10211638531492403_1386871535590798275_n.jpg

Cosa aparte, siempre es genial tener la oportunidad de compartir en otras tierras con tus amigos de la infancia y siempre es un impulso positivo a tu vida rutinaria. Tener un poco de Chile. Y donde hay chilenos, hay más chilenos, y terminamos haciendo un grupo de “weones” que siempre terminaban en un “carrete”, tomando, pasándolo bien, disfrutando de lo bueno de la vida.

Volviendo a la historia. Una vez que ya mi economía estaba sólida, con un trabajo de lunes a viernes, con un horario genial y un sueldo bastante bueno. Decidí cambiarme a un nuevo hogar, pero siempre con Kingstreet como el punto de encuentro. Después de un paso en falso en un lugar cerca de mi trabajo, que terminó siendo un lugar bastante silencioso y con poca vida. Llegué a un piso muy especial, controlado por un japonés muy estricto en sus reglas, por ejemplo, no era posible llevar visitas a ninguna hora, a mí la verdad el tema de las reglas no me importa, porque la casa iba a ser compartida por occidentales, más cercanos a mi cultura. Fue ahí donde conocí a mis grandes amigas francesas, Sabrina y Linda. Con ellas tuvimos grandes celebraciones en el apartamento, juegos y películas, en fin, mucho ruido que creo que desencadenó en nuestra “amable reubicación”, cuando nos informaron de la venta del departamento (cosa que nunca pasó).

18119333_10211441238840210_6961479357553869165_n.jpg

Mis amigos, que se había quedado en el hotel, jugando UNO, me ayudaron a conocer a las otras chicas que formarían parte de última etapa en Melbourne, Aude y Elisa.

Juntos organizamos muchos viajes, conocimos gran parte de los parques de la región. Exploramos, compartirmos, acampamos, bebimos, comimos, bailamos, jugamos… todos los elementos necesarios para hacer la vida feliz, estuvieron en esos últimos meses en Australia. Los fines de semana eran para viajar o bailar, para despertarse bajo una carpa o en casa con dolor de cabeza, pero con una grata sensación de que el tiempo no pasaba en vano.

Pero mi objetivo aún no estaba claro, vine a Australia para poder ahorrar dinero y estudiar en Europa. Lo primero estaba sucediendo sin contrapesos, pero faltaba lo más importante, donde estudiar. Mi primera opción siempre fue Barcelona, un magíster en Smart Cities, fui aceptado pero la matrícula del año siguiente había subido logarítmicamente, quedaban dos opciones, Tour en Francia y Roma. Por cosas de la vida, la postulación a la que terminaría siendo mi universidad, la hice el último día hábil.

Fue por abril cuando supe que la universidad Sapienza me había aceptado en el programa de magister, fue una de las felicidades más grande que he tenido. Un orgullo enorme vino a mi corazón. Pero ya tuve mi primera experiencia con la burguesía italiana, estando fuera de Italia. En el proceso de mi visa. Una triangulación gigante entre Italia, Australia y Chile, claro, creo que solo a mí se me ocurre tramitar la visa desde un país extranjero. Gracias a mi querida madre que me ayudo en Chile a Aude que no me dejó de ayudar pese a mi volátil estado de ánimo. Una semana antes de partir hacia Roma, obtuve mi visado.

img_0990

Poco a poco, así como llegaba el invierno a Melboure, la felicidad se fue desvaneciendo,  mis amigos comenzaban a despedirse de la ciudad, para seguir sus caminos, así como yo mismo iniciaba mi despedida.

Muchas palabras vienen a mi mente cuando escribo sobre esto, cada una de esas palabras tiene una historia y un significado, una sonrisa y un buen recuerdo acuden a mi mente, Chai Late, Billboard, St. Kilda, Lentils as anything, Turf Bar, Flinder Station, Rush, Goon y muchas otras, es como un videoclip de mi vida en Australia, de mis amigos, de todo lo que dejé y todo lo que gané.

Algunas personas me han preguntado si volvería a Melburne, mi respuesta es rotunda, NO. Es una ciudad fantástica, una de las mejores en calidad de vida en el mundo. Pero para mí, mis recuerdos están allá, pertenecen allá, volver sería como iniciar todo de nuevo y la verdad todo fue tan lindo que no desearía arruinarlo.

Fue mi última vez en el aeropuerto de Tullamarine.

Muchas gracias Melbourne. Muchas gracias.

Australia

Cherry Hill

Y aquí estoy, acostado con un poco de fiebre en vez de estar en clases; un poco dopado por los medicamentos. Sin ser un real aporte en mi grupo de trabajo he decidido escribir.

Hace tiempo que quería escribir sobre esta etapa, yo creo que esta y la siguiente es una de mis favoritas en Australia. A este capítulo lo llamo Cherry Hill, que es la granja de cerezas donde pasé gran parte del verano de 2017.

Para recapitular. Las cosas no estaban de lo mejor en la ciudad, trabajaba mucho y no ganaba lo suficiente según mis expectativas. Además que prácticamente no me quedaba tiempo para tener vida social. Lo único que tenía era una relación a distancia que moría con el tiempo. Conversando con mi querida amiga Mariela, me comentó que ella hizo un trabajo en granja, que se trabaja bastante pero se gana mucho, además de conocer mucha gente joven. Así que me decidí.

Encontré un anuncio en una página de reclutamiento, envié mi cv (la verdad el cv no sirve de nada, ¿qué experiencia tenía en una granja?) y acudí a la entrevista. Ahí conocí a la encargada, cuyo nombre olvidé pero seguramente volverá a mi mente pronto, y a un par de muchachos franceses. Dadas las condiciones aceptamos entrar al grupo de Cherry Hill. Ahora solo faltaba saber como llegar y donde vivir.

Image result for Cherry Hill Orchard

Consultando con la encargada, ella me da el contacto de Wein, sí, así Wein. Me comenta que él alquilará una casa rodante y busca un compañero. Sin pensarlo lo contacté. El querido Wein era de Taiwán, y su nombre real era Wein zhan. Pero aquí supe que la mayoría de los asiáticos, occidentalizan sus nombres a fin que sea más pronunciables. La verdad no se si es bueno o malo. No me gusta el hecho de que tengan que adaptarse y cambiar algo en su cultura para “encajar”, pero también entendí que muchos lo hacen por gusto. John Wein como a veces lo llamaba se convirtió en mi compañero de casa rodante. La aventura en Cherry Hill comenzaba.

Las primeras semanas fueron bastante flojas, no había mucha gente y tampoco trabajo. Estaba un poco decepcionado, pero como siempre traté de ver el lado positivo. Al menos estaba teniendo un descanso y lo mejor, comenzaba a disfrutar la vida en Australia. Básicamente puedo dividir Cherry Hill en dos periodos, los ingleses y los franceses. La primera mitad estuvo lleno de gente de la isla, con ellos pude mejorar mi inglés y adquirir palabras británicas, que debo decir, es mi inglés favorito. Luego vino la segunda mitad donde llegaron muchos franceses. La gente que iba y venía terminaron siendo todos muy agradables, pero yo tenía mi grupo de amigos, un grupo muy particular donde habían taiwaneses, chinos y franceses (los chicos que ví en la entrevista).

El trabajo era monótono, se trataba de eligir cerezas en orden a su estado, y clasificarlas por segunda mano o no. Eran cintas transportadoras que traían las cerezas del lavadero. Fruta que era cultivada ahí mismo en la granja. Debo confesar que comía todos los días cerezas y nunca me cansé. A veces me las metía en las mangas del chaleco y luego las sacaba en el remolque. Ya tenía mis técnicas. Después supe que todo el mundo lo hacía. O a veces como en la foto, los chicos de ventas nos traían cerezas que algún cliente, mientras hacía el “picking yourself” olvidó. Un manjar.

Con mi grupo de amigos hicimos varios viajes, ya que mis amigos franceses tenían un automóvil. Fueron muchos los lugares que visitamos, especialmente sus relajos en la playa.

También me convertí en el rey del ping pong y no tan rey en ajedrez.

15350443_10210034817080545_8902105264068848497_nAquí en Melbourne fue donde pasé mi primera navidad fuera de casa. No soy una persona sentimental para nada. Pero me considero muy empático, se que mi familia me extrañó, especialmente mi mamá. Pero como quedó dicho en las primeras parte de este diario, son las consecuencias que se asumen con las decisiones tomadas. De todas formas pasé una navidad diferente. Unas amigas franceses me invitaron a su casa, donde lleno de franceses y unos amigos de Taiwán, nos dimos un festín, a lo francés. Queso y vino por doquier.

L'immagine può contenere: 13 persone, tra cui Aude Cartier, Anais Giraudeau e 林韋辰, persone che sorridono, persone sedute, tabella e spazio al chiusoMi año nuevo fue bastante gris. Yo estoy acostumbrado a tener fiestas hasta el amanecer en año nuevo, donde los fuegos artificiales son solo el comienzo. Pero para el australiano es distinto. Fuegos artificiales y luego a casa. La verdad Melbourne no fue la mejor decisión para pasar esa fiesta. Al menos estuve con mis amigos asiáticos.

Hay muchas cosas que podría decir de la vida en la granja, aquella situada en una colina del área de Wendin East. Como por ejemplo la cantidad de arañas gigantes que habían. Muchas veces con Wein y Jessica (una nueva amiga canadiense que llegó a vivir con nosotros). Teníamos el dilema si morir de calor (sobre 30 grados en la noche) o morir por las arañas y bichos. O

15285019_10210051179489595_8647027977493364825_n.jpg

Aquí también aprendí a jugar una especia de softball, una especia de baseball pero con otras reglas.

L'immagine può contenere: una o più persone, persone che praticano sport, cielo, erba, spazio all'aperto e natura

La vida en la granja fue del todo grata. Aprendí mucho de los asiáticos, ingleses, frances, sus culturas, comidas, tradiciones, forma de ver la vida. De la vida en el campo australiano. Pero lo más importante es que aprendí a disfrutar mi vida en esta gran isla alejada de todo.

 

Italia

Cementerio del Verano

Para mí un cementerio es más que un lugar sagrado para venerar a los muertos, para mí es un centro de historia y cultura. Un cementerio te dice mucho de como una civilización venera a la muerte. He ido a muchos cementerios en este mundo, modernos, antiguos, opulentos, pobres, pero siempre me quedo con la fascinación de lo que está ahí, de los que yacen bajo tierra.

En Roma existe un cementerio que si bien, no es de larga data (1800) es fascinante. Cementerio del Verano, ubicado a un costado del histórico barrio de San Lorenzo, a la entrada de la basílica homónima. Distintos personajes yacen bajo sus cimientos, desde poetas y políticos hasta actores de cine, pasando por un piloto de fórmula 1 y el presidente de una nación que apenas existió por 4 años en 1920, Fiume.  Sin embargo, creo que el personaje más relevante es Silvio Spaventa, uno de los próceres de la unificación italiana en el 1870. 

Así como las personas enterradas aquí forman parte de la historia de este cementerio, también este mismo fue parte de la historia italiana, pero de un día triste, aquel 19 de julio de 1943, cuando los aliados bombardearon el barrio San Lorenzo, parte del muro exterior fue destruido con él las vidas de algunas personas que trabajaban como floristas. 

Así como alberga historia, este cementerio contiene arte, las infinitos mausoleos, monumentos y estatuas, mezclado con la paz que se percibe, lo hacen un lugar especial para caminar y fotografiar.

El mapa: http://www.cimitericapitolini.it/public/files/cimiteri-di-roma/elenco-cimiteri/AMA_Mappa_Verano_A3_2015_V4_WEB.pdf

Como dato, la entrada peatona la cierran a las 18:00. Nosotros estuvimos intentando salir un buen rato, sin luz excepto la de la luna, con todas las tumbas alrededor. Claramente no es un lugar romántico para tener una cita.

 

 

Italia

Las fuentes de Pietro Lombardi en Roma

Bueno, esta era una de las cosas que tenía puesta hace un tiempo. Roma es una ciudad hermosa, es cierto que está deteriorada y que cada día ese deterioro afecta más y más la imagen ciudad que se pueda tener, pero aún así es una urbe llena de historia, arte y cultura. Es cierto que cada lugar guarda una historia, muchas veces conocida, muchas veces no.

Un día, navegando por internet, encontré un artículo que hablaba de Pietro Lombardi (si lo googlean encontrarán a un cantante moderno, no, ese no), un afamado arquitecto de comienzos del siglo pasado. En 1925 ganá un concurso nacional, con el que inició la creación de diversas fuentes en Roma, cada una con un simbolismo distinto según el barrio donde se erigieron.

Fontana delle Anfore

Ubicación: https://goo.gl/maps/NyHSKQDbe6s

Ubicada en el corazón del barrio Testaccio, entre el río Tiber y la pirámide de Caio Sesto. Su forma, una pila de vasijas, se debe a que esta zona servía de almacén de ánforas con aceites y vino que posteriormente se distribuían por Roma. Las vasijas eran amontonadas y muchas veces se tenían colinas de estas. Es por ello la forma.

DSC00003

Fontana del Timone

Ubicación: https://goo.gl/maps/NE68YoXCUc12

Frente a uno de los ingresos al barrio Trastevere, frente a Porta Portese, en una calle sin mayor vida, se encuentra la fontana del Timone. Cuenta con un timón de buque en el centro y se debe a que este vario hacía el 800 D.C. se encontraba el puerto sur de Roma, donde barcos, militares y comerciales, atracaban para acceder a la metrópolis desde el interior de la región de Lazio.

DSC00005

Fontana della Botte

Ubicación: https://goo.gl/maps/k1sfTsUvQmA2

Fontana della Botte o en español, fontana del barril. Creo que por su forma se convirtió en unas de mis favoritas. Ubicada en el corazón del barrio Trastevere, uno de los más antiguos de Roma. Un poco escondida tras un árbol, en uno de los tantos pasajes que conforman este laberíntico barrio. Su forma se debe a que esta zona, fue y ha sido siempre un lugar de esparcimiento para el romano, que después de trabajar viene a distraerse y relajarse con uno de los cientos de vinos y cervezas que se pueden encontrar en esta ciudad.

DSC00008.JPG

Fontana delle Palle di Cannone 

Ubicación: https://goo.gl/maps/xc12cwH8dcu

Después de caminar salir de Trastever y caminar unos minutos a orillas del río Tiber, pasando por frondosos árboles de doradas hojas que nos indicaban que el otoño estaba en su apogeo. Llegamos al barrio de Prati, donde encontramos la siguiente fuente, la de las balas de cañón. Su forma hace referencia al lugar ubicado, al lado del Castel Sant’Angelo usado como fortaleza por el papá Clemente VII en la invasión del Sacro Imperio Romano Germano en 1527.

DSC00011.JPG

Fontana delle Tiare

Ubicación: https://goo.gl/maps/SJjwYpPmrdU2

A unos metros de la Piazza San Pietro, dentro del muro de la ciudad del Vaticano, se encuentra la fontana de las tiaras papales. No hay mucho que decir sobre esta, la cual representa al pontificado romano y las llaves de San Pedro finamente moldeadas en la roca por donde cae el agua de la fuente.

DSC00013

Fontana degli Artisti

Ubicación: https://goo.gl/maps/NjKL3Z922w32

Si una piensa en Montmartre lo más probable que lo primero que se venga a la mente es el barrio artístico de París. Pues bien, Roma también tiene su montmartre, apagado, escondido, pero ahí está. Es aquí, a un costado de Piazza Spagna, donde se encuentra la siguiente fontana, la de los artistas. La fuente expresa diversos materiales del mundo del arte, como los caballetes, la brújula, las máscaras talladas y todo eso bajo un cubo con un martillo de escultura. Simplemente genial.

DSC00016

Fontana dei Libri

Ubicación: https://goo.gl/maps/fqZdnaM96u22

Ya dentro del centro histórico de la ciudad, a metros de la Piazza Navona, se encuentra la fuente de los libros. Esta fuente es mi favorita, no solo por lo lindo del tallado, sino por su simbolismo. Los libros representan a la que es mi actual universidad, donde se emplazó hace tiempo, La Sapienza di Roma. También es posible ver un ciervo al medio, esto se debe a Eustacio, un general romano convertido al cristianismo después de ver un ciervo con una cruz en los cuernos. Todo esta obra coronada con las letras SPQR (Senātus Populusque Rōmānus), el Senado y El Pueblo Romano.

DSC00021.JPG

Fontana della Pigna

Ubicación: https://goo.gl/maps/2uiiHRwaiDG2

Creo que esta es una de las fuentes más utilizadas por los turistas en Roma, por su ubicación es paso casi obligado para ir desde El Coliseo hasta el centro histórico de la ciudad. Se encuentra a un costado de la Piazza Venezia y frente al Altare della Patria. Su forma, una piña de pino. La historia dice que hace mucho tiempo atrás se descubrió un piña de bronce que originalmente habría pertenecido al Templo de Isis, en la zona del Foro Imperial. Esta piña fue transferida al Vaticano en la Edad media, pero y cito textualmente un fragmente de un texto que leí los ciudadanos nunca dejaron de reconocerlo como un símbolo de su lugar de nacimiento. Es por esto que Lombardi, en su afán de devolverle el símbolo a esta zona, decidió crear una piña de menores dimensiones pero igual de simbólica.

DSC00023.JPG

Fontana dei Monti

Ubicación: https://goo.gl/maps/R9otNHFkhhN2

Roma fue erigida sobre siete colinas. Lombardi quiso representar esto y escogió tres de estas, Celio, Viminale y Esquilino, esta última es donde se montó esta fuente.

Image result for Fontana dei Monti

No encontré información sobre la exactitud del número de fuentes creadas por Lombardi hace casi 100 años, he leído que son 10 ó 12. Sin embargo, y sin importar el número de fuentes, esta claro que son de un gran valor y son de esas cosas que pasan desapercibidas en esta linda ciudad.

Italia

Perugia vinci ancora y la religiosa Assisi

Con motivo de mi cumpleaños, con Elena decidimos hacer un viaje. La escogida fue Perugia, una ciudad al centro de la región de Umbria, de larga data (al menos tiene 2200 años de antigüedad). Tierra del chocolate y las universidades, aquí se encuentra la Universitá per Stranieri di Perugia, donde como dato, se puede obtener la certificación PLIDA para el italiano, algo así como el IELTS para inglés o el ESL para español.

Tres horas de viaje desde Roma, tickets de 11€ ida y vuelta por Trenitalia. Un viaje bastante pintoresco atravesando una infenidad de túneles y campos de oliva. Hasta que finalmente llegamos a la estación principal de Perugia. Nuestro “guest house” estaba a 5 minutos a pie, su nombre “Renata & Massimo“, básicamente un apartamento en un condominio, 45€  por noche, nada del otro mundo. El hotel estaba un poco lejos del centro histórico, pero ello nos proporcionó un motivo para acceder al minimetró, una especia de metro suspendido de un solo carro, cuyo ticket cuesta 1,5€  por 70 minutos. Para nosotros que somos ingenieros de transporte fue un punto a favor ver tal cosa en acción.

Tras unos minutos en el minitreno llegamos a la última estación, la que corresponde al centro historico, una vez ahí tuvimos que subir unas escaleras, de ahí era de esperarse que la ciudad, enclavada en una colina, tenga muchas innumerables peldaños. La primera impresión que tuvimos fue la feria que se instala en una de las vías principales, que con sus sabores, colores y amoras te invita a degustar y probar los productos de la región. Ahí mismo es posible caminar hasta la catedral de San Lorenzo, que data del 1400, no tan antigua como es la ciudad, que fue establecida por los etruscos por ahí por el 200 A.C., y aún es posible ver vestigios como el poso donde fue construida posteriormente una fontana.

Algo que no pensamos fue que al ser fin de semana largo, prácticamente todos los restaurantes donde intentamos ir estaban llenos, excepto uno donde tuvimos que esperar, al parecer casi siempre es así, su nombre “Mideterránea“. La espera valió la pena, con unas pizzas esquistas, una cerveza y un buen vino, por no más de 25€ coronamos el primer día en Perugia.

PHOTO-2018-11-05-13-08-01.jpg

Al día siguiente dejamos el  apartamento, rumbo a desayunar al centro histórico. Lo hicimos en un café llamado Caffé di Perugia, el típico desayuno italiano, capuccino y cornetto, apenas 2€ cada uno. Ya listos para caminar, emprendimos rumbo al mirador de Rocca Paolina y luego al aqueducto mediaval de Perugia. Las vistas, las estrechas calles, las casas de piedra, los árboles de diversas tonalidades, de verdes y amarillas hojas, y por supuesto, la buena compañía, hizo de esta caminata algo muy placentero.

Nos esperaba nuestro próximo destino, pero antes, y por un dato de Elena, decidimos almorzar en La Prosciutteria. A mí personalmente me encantó, comimos una tabla con quesos y jamones, típico de la Toscana. 10€  cada uno con cerveza producida por ellos mismos, ¡genial!.

IMG-6220.JPG

Ya era hora de partir, el tren nos esperaba para nuestra segunda y última ciudad de este viaje de fin de semana, todo listo para Assisi.

Desde Perugia a Assisi no es más de 30 minutos y el viaje cuesta alrededor de 2,60€. El centro histórico está alejado de la estación de trenes, se puede caminar, alrededor e 30 minutos y subir una colina, o lo más fácil y cómodo, es tomar un bus que te lleva casi a la cima del pueblo y no cuesta más de 1,5€. Los horarios son los que aparecen en las imágenes:

Assisi es una ciudad de claros tintes católicos, debido a que aquí descansan los restos del santo San Francisco de Asis, por lo que es visitada por una gran cantidad de personas. Personalmente esta ciudad me encantó, por la variedad de casas construidas en piedra decoradas con un sinnúmero de flores y plantas que cuelgan desde sus diminutas terrazas. Desde una de las torres de una de las tantas iglesias, es posible ver la inmencidad del valle que cae sobre los pies del monte Subasio, donde se erige la ciudad. Assisi, ciudad declarada como patrimonio de la humanidad en el 2000, es, sin dudas, un lugar a conocer en la región de Umbria.

 

Australia

Meredith street y los restaurantes italianos

Primero que todo, decidí después de pensar mucho, distribuir mi vida en Australia de acuerdo a cada trabajo que tuve, en cada una de esas etapas hubo gente que me rodeo y que marcaron diversas cosas en mi vida.

Antes de partir de San Peterburgo, acordé a través de helpx.net (igual como lo hice para vivir con los budistas), trabajar de housekeeper (algo así como amo de casa) para una familia australiana. Es una forma bastante inteligente de llegar a un país gastando lo menos posible, además me daba la posibilidad de hacer base para buscar trabajo. La ciudad elegida esta vez, fue la hermosa Melbourne, por dos simples razones, no me gusta repetir ciudades (por ende se descartó Sydney) y no quería morir de calor en el verano del hemisferio sur (se descartaba todo Australia, excepto Melbourne).

Una vez arribado en Tullamarine (nombre del aeropuerto, que por razones diversas no logro olvidar) tomé el expreso que me llevaría a Saint Kilda (esa vez me costó gratis porque era de prueba), ahí conocí a Kim, un profesor de física australiano ya retirado que me esperaba afuera de la parada de buses para luego llevarme a la que fue mi casa por dos semanas en Meredith Street. Puedo decir muchas cosas de Kim, la imagen que me quedó de él es la de un hombre mayor con barba y un poco obeso, pero de un gran corazón y muy apasionado por la música clásica, es más, en una ocasión me invitaron a ver la ópera sinfónica de Melbourne en Southbank Theatre. Fue increíble.

PHOTO-2018-10-30-14-45-28

Mi trabajo donde Kim consistía básicamente en cuidar a sus perros, sacarlos a pasear, trabajar en el jardín y hacer limpieza de la casa cuando era necesario. Cosas bastante básicas y entretenidas, especialmente cuidar a sus perros. Kim y su esposa me llevaron a conocer el Moonlit Sanctuary donde por primera vez en mi vida interactué con canguros y koalas, además de otras especies nativas de Australia, fue una gran experiencia, ya estaba en Australia.

Desde el primer día mi meta fue buscar trabajo, no me sentía cómodo viviendo de la generosidad de otros, además de tener mi objetivo claro de ganar y ahorrar tanto dinero como podía. Fue que gracias a unos datos de Kim, encontré trabajo en un restaurant italiano de la zona sur, Il Gatto Rosso, atendidos por sus propios dueños de origen italiano, fue mi primera interacción real con el lenguaje italiano, si bien, manejaba unos conceptos, fue aquí cuando comencé a practicar y mejorar cada día mi tercer idioma. La verdad, en Australia aprendí muchos oficios, pero debo decir que ser camarero es algo que simplemente no se me da, ¡se me hace imposible llevar tres platos en una sola mano!. Pero bueno, trabajo es trabajo, el sueldo no era malo, mis compañeros y la dueña eran muy amables y me daban pizza y pasta al final de la jornada.

gatto-rosso-brighton

Si bien ya tenía trabajo, era solo de jueves a sábados, necesitaba algo más. Fue ahí cuando encontré otra oferta de otro restaurante italiano, esta vez en la zona de Footscray, al oeste de la ciudad. El nombre, Antipasti Deli Caffe, básicamente no era un restaurante, era un café. Creo que nunca había odiado tanto un trabajo como aquel, mi jefe un idiota, mi trabajo pesado y no tan bien pagado, lo único buen fueron mis compañeros, un chico italiano y una chica india, un amor ellos.

¡Ok! tengo trabajos, puedo dejar el nido. En Australia tuve muchas despedidas, creo que uno a la larga se acostumbra y se hace más de piedra, el ir y venir de la gente termina afectando, para bien o para mal. Creo que es algo que se irá descubriendo a medida que escriba.

Mi próximo hogar será el centro de la ciudad, el CBD (Central business district), mi habitación compartida de Queen street me esperaba. Ahí conocí a Tobías, un alemán de 31 años que estaba también con la Work and Holiday y a una pareja de brasileños muy amorosos, con ellos sentía un poco de ese aire latino que se extraña y añora a medida que uno está lejos. Ya por fin sentía que me establecía, pude desarmar mis maletas y sentir que tenía un espacio ahí, comencé a relajarme y disfrutar la ciudad.

Después de unas semanas, decidí renunciar a mi trabajo en el sur de Melbourne y enfocarme de pleno en el empleo en el café, no por motivos personales, sino más bien, prácticos. Me ofrecieron más horas y acepté, pero aún así sentía que el dinero no era suficiente, así que encontré un trabajo en una de las empresas más queridas donde he trabajado, Foodora, fue así que me convertí en un foodora rider, en palabras sencillas, debía repartir comida en mi bicicleta. Me gustaba por el hecho de que en unas horas hacía mucho dinero, y por que andaba en mi bicicleta, comprada muy barata, no andaba muy bien, pero después de un par de reparaciones y ajustes la dejé como nueva (creo que tengo pasta de mecánico a veces).

14650234_10209576334138758_2539694032526533845_n

Así que ya hice mi rutina, café por la mañana y foodora por las tardes. Con eso me quedaba tiempo para socializar. Fue aquí que inicié mi actividad en el Couchsurfing y asistí a varios eventos. Recuerdo que mi primer evento fue de avistar pingüinos en St. Kilda beach y ahí conocí a unas chicas alemanas, con ellas tuve mi primer choque cultural, al despedirme de ellas, uno, como buen latino lo hace de besos en las mejillas, bueno, no había pensado que ellas no lo hacían, así que la situación fue muy embarazosa. Pero la vida en Melbourne comenzó a darse bien, pero necesitaba más. Sin pensarlo, vendría la vida en el campo y con ello mis mejores días en Australia.

14720419_10209521088757658_5199120442562213848_n.jpg

Malasia

Malasia

Primero que todo, un pequeño flashback a San Peterburgo.

xxxxxxxxxxx_xxxxxxxxxxx_xxxxx_x_xxxxxxxxxx

Después de quedar con Mariela en China, venía el paso para poder ingresar a China, el visado. Días antes del viaje fui a la embajada china en San Peterburgo, con todos los papeles impresos que según chequié antes, podían pedir. Ya con la suerte echada, sabiendo que todo podía salir mal, llegué a la embajada. Después de hacer la fila unos minutos me tocó hablar con la chica encargada, ella me dijo que debía esperar, pero que había un chico con mi mismo “problema” (sí, dijo problema). Bueno, no tomé muy encanta eso del chico, solo me fui a sentar.

Cuando sentado, escucho español, pero más que español, ¡era chileno!. Bueno, ahí estaba un tal Andrés, que viajaba a China igual que yo. Conversando me cuenta toda su historia de vida, muy impresionante, había vivido en muchos lugares del mundo, actualmente en Nueva Zelanda donde trabajaba en un hostal, de ingeniero de profesión como yo, de viajero de vocación. Fue ahí que vimos nuestros itinerarios, los que no coincidían en China, ¡pero sí en Malasia!. Mientras conversabamos apareció una de las encargadas diciendo que no “debería” tener problemas… bueno, tocaba celebrar creo, así que nos fuimos de cervezas. Todo listo para conocer Kuala Lumpur.

Antes de irme de Beijing, China me tenía una pequeña sorpresa…

Después de dejar a Mariela en el hostel, tomé el metro hasta el aeropuerto, tenía un vuelo en la mañana pero decidí tomar el último tren de la noche y esperar allá. Cabe indicar que manejarse con el metro de Beijing no es nada fácil.

Además de la cantidad de líneas, también el idioma es algo. Finalmente llegué a la combinación más próxima, ¡pero el tren ya no pasaba!, creo que la información que teníamos no estaba actualizada o quizás ese día no estaba incluido. Por cosas del destino, perdí el tren al aeropuerto. Ahora tenía dos alternativas, esperar al primer tren de la  mañana o tomar un taxi, claro está que los taxistas sabían a que hora corría el último tren y como si fuese una conspiración ya iba de camino al taxi de uno de ellos. La verdad, contaba con solo unos billetes y cuando llegamos al aeropuerto, les expliqué que no tenía lo que ellos pedían, les di unos dólares y me indicaron un atm dentro del terminal. Cuando entré seguido de su mirada, fui donde un policía a preguntar cuando era lo que normalmente se pide, me indico que lo que yo les había dado era suficiente e incluso un poco más. Luego me voltié a verlos con una mirada de satisfacción pero ya no estaban. Ese gremio de taxistas de mierda around the world.

Luego de intentar acomodarme sobre mi maleta en el terminal, esperando que abrieran la zona de embarque. Pude por fin hacer el check in, ya en el avión pensaba triunfante que no tendría que volver a ese país (pero el destino me tenía preparado otra cosa).

Ok, ¡a lo que vinimos!, la hermosa Kuala Lumpur. Una vez en el aeropuerto con mi visa ya en el pasaporte, era hora de encontrarme con mi amigo Andrés.

IMG-9407

Quedamos en encontrarnos afuera de la parada del bus que me trajo desde el aeropuerto.

Luego del respectivo abrazo de aquel que se encuentra a un chileno en otras tierras, comenzó el tour. Andrés había estado un par de veces en Kuala, como lo llamaba, así que ya se podía decir que era un experto. Lo primero que hicimos fue ir al mercado para almorzar, ahí por unos pocos dólares pudimos comer un típico almuerzo del lugar (picante como nada) con un par de cervezas. Luego iniciamos el tour. Kuala Lumpur es una ciudad impresionante, es una mezcla de modernismo sin perder el contacto con la naturaleza, creo que eso se debe a un importante porcentaje de budismo que reina en el país, aunque de mayoría islam. Mi amigo me mostró el mercado del centro, donde el calor obligaba a seguir bebiendo, esta vez en un lugar donde Andrés ya era conocido, ¡es un capo!. Después de caminar, tomar un increíble monoriel, que lo envidiarían en cualquier país del “primer mundo” llegamos a máximo símbolo de la ciudad y creo que del sudeste asiático, las torres Petronas, donde sus primeros pisos de centro comercial muestra el poder adquisitivo de esta potencia asiática.

13912746_10209024134494112_7045806921380939311_n

Muchas cosas que destacar de esta hermosa y multicultural ciudad, y creo que la mayoría están asociadas a como se vive la vida en el sudeste asiática, de forma muy espiritual, un poco desordenada, pero alegre. Me dejó una muy buena impresión. Lamentablemente mi destino me llamaba, era hora de volver a Australia.